Cosmicómic: el descubrimiento del Big Bang

Cosmicómic: el descubrimiento del Big Bang

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Cosmicómic: el descubrimiento del Big Bang

Einstein inicia su obra La evolución de la física con una comparación entre la novela de misterio y la ciencia, entre el sagaz detective y el hombre de ciencia que se ha propuesto la desafiante tarea de leer el libro de la naturaleza. Uno de los misterios más fascinantes de la Cosmología del siglo XX fue encontrar respuesta a la pregunta: ¿el Universo ha tenido un origen o, por el contrario, ha existido eternamente? Muchas mentes brillantes durante, prácticamente, todo un siglo contribuyeron con sus aportaciones para dar una respuesta definitiva a esa pregunta.  Y esa historia, la del descubrimiento del origen del Universo, del Big Bang, es la que nos relata el astrofísico italiano Amedeo Balbi en su novela gráfica Cosmicómic, editada en castellano por Salamandra en su colección Salamandra Graphic. El texto de Baldi se ilustra con unas viñetas de estilo clásico del dibujante Rossano Piccioni que sirven  de apoyo natural a la historia.

“Y Dios dijo: ‘Hágase la luz’.” “Y la luz se hizo”, con estas míticas palabras  y una viñeta en blanco comienza Cosmicómic. Y con ellas iniciamos un viaje por el Cosmos mientras escuchamos en nuestra mente las palabras de Arno Penzias, recordando su niñez, la escapada de la Alemania nazi, y su recorrido vital hasta una soleada mañana de 1964, en Holmdel, Nueva Jersey.

ComicómicNos encontramos  contemplando a Robert Wilson y Arno Penzias, dos jóvenes radioastrónomos de los laboratorios Bell, probando una nueva antena de microondas con el objeto de medir la señal de radio procedente del núcleo de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Pero se encuentran con algo inesperado, algo que no funciona bien: reciben una señal de radio, una interferencia, que parece venir de todos los puntos del cielo. Meticulosos hasta el extremo, descartan todas las fuentes posibles, y hasta desmontan y montan de nuevo la antena para corregir cualquier posible error del dispositivo. Pero la señal, la interferencia, persiste.

Partiendo de este episodio como eje estructurador de la historia y a Arno Penzias como narrador, Cosmicómic, mediante analepsis altera la secuencia cronológica y realiza saltos en el espacio y el tiempo para ir creando el contexto necesario para poder resolver el problema con el que se encuentran nuestros jóvenes protagonistas.

De esta forma conocemos el descubrimiento por Hubble (1923) de una variable Cefeida en la nebulosa de Andrómeda y la determinación de que se trata de una galaxia externa semejante a la nuestra, la teoría General de la Relatividad de Einstein (1920), los modelos de Universos dinámicos de Friedmann (1923) y Lemaître (1927), el descubrimiento de Hubble (1931) del desplazamiento hacia el rojo del espectro de las galaxias lejanas,  la publicación del artículo de Gamow y Alpher (1948) sobre la síntesis de los elementos químicos en un Universo primordial, la teoría del Estado Estacionario de Hoyle, Bondi y Gold (1946), la búsqueda de Peebles y Dicke (1965) de una señal de radio isótropa en el espectro de las microondas y la concesión de premio Nobel de Física a Penzias y Wilson (1978) por el descubrimiento del registro fósil del Big Bang.

Hodson, en su artículo “Hacía un enfoque más crítico del trabajo de laboratorio” afirmaba que los profesores de ciencia deberían enseñar ciencia, enseñar a hacer ciencia y enseñar sobre la ciencia. En este sentido son muchos los meritos de Cosmicómic que nos gustaría mencionar:

  • Es una rigurosa introducción a las teorías y descubrimientos que permitieron confirmar la teoría del Big Bang como la explicación aceptada por la comunidad científica sobre el origen y evolución del Universo.
  • Ofrece una imagen fiel de la ciencia como un proceso en permanente construcción, donde, en ocasiones, tenemos dos teorías contrapuestas para explicar el mismo fenómeno, como la teoría del Big Bang y la teoría del Estado Estacionario, pero que, finalmente, debido a la evidencia experimental sólo una de ellas prevalece.
  • Muestra la ciencia como un quehacer humano y, por tanto, sometido a los intereses e ideología de las personas que los llevan a cabo: los científicos. Recordemos la introducción de las constante cosmológica por Einstein al no resultarle agradable la idea de un Universo dinámico.
  • La ciencia es una actividad experimental y de ahí la importancia de disponer de instrumentación con mayor capacidad de observación y precisión para su avance. Fue necesario el nuevo telescopio de Mount Wilson (2,5 m) para la detección de una variable Cefeida en Andrómeda y poder realizar las medidas del desplazamiento Doppler de las galaxias lejanas.

CosmicómicEl libro se completa con una semblanza biográfica de los principales científicos implicados en el descubrimiento y confirmación de la teoría del Big Bang, unas notas finales sobre las licencias literarias que se han permitido los autores, ejemplos sobre el modo de trabajo entre Baldi y Piccioni y un epílogo con los descubrimientos cosmológicos más recientes como la energía oscura y la posible detección de ondas gravitacionales de origen primordial.

Cosmicómic no es  sólo una excelente síntesis de la génesis y confirmación de la teoría del Big Bang, sino, también, un ejemplo de buena divulgación científica: rigorosa, amena y accesible a todo tipo de lectores. Además, nos parece una obra especialmente recomendable como lectura complementaria para el bloque de Introducción a la Física Moderna de la asignatura de Física de segundo curso de bachillerato.

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