Cuatro pulsos del cielo
Cambridge, 1967.
El pasillo olía a tiza, papel y a café reciente. Bajo la luz fría de los fluorescentes, el suelo de linóleo producía un sonido seco bajo mis pasos. A lo largo de la...
El nacimiento de una nueva ciencia
Aquella tarde de invierno, fría y silenciosa, vi por primera vez el ingenioso, aunque aún tosco, aparato que Kirchhoff y Bunsen habían ido levantando pieza a pieza, más como un instrumento de trabajo que...






